Descripción
Descubre «Euphony», el escenario de potencia que no sólo redefine el audio de excelencia en operación pura Clase A, sino que también establece un nuevo estándar en la recreación del sonido con precisión inigualable y riqueza emocional.
Este equipo es una joya para el sonido, ofreciendo impresionantes cotas de calidad y fidelidad que transforma cualquier espacio en una sala de conciertos.
Potencia y Pureza Clase A
Experimente la pureza absoluta de la amplificación con 50W + 50W en Pura Clase A a . Este diseño opera de forma continua en su región lineal, garantizando una fidelidad musical inigualable y una distorsión prácticamente nula (). Ideal para audiófilos que buscan la máxima transparencia y el control más fino sobre sus altavoces.
Construcción y Estabilidad
Con un peso operativo de y unas dimensiones robustas (), la Euphony es un auténtico peso pesado. Esta construcción maciza asegura una alimentación estable y un rendimiento térmico óptimo, elementos cruciales para mantener la pureza de la Clase A incluso en las sesiones de escucha más exigentes.
Rendimiento Técnico Superior
La etapa revela cada sutil matiz de su música gracias a una impresionante relación señal-ruido () y un amplio rango de respuesta de . Su alta ganancia () y su capacidad para manejar impedancias de demuestran un control absoluto y versatilidad para trabajar con una gran variedad de cajas acústicas de alta gam
La Lyritech Euphony ofrece un sonido de transparencia sublime, donde su Pura Clase A y la relación señal-ruido superior a trabajan juntas para desvelar hasta el más mínimo detalle y la textura emocional de cada grabación.
Más que potencia, la Euphony entrega musicalidad pura, garantizando una reproducción de audio que es simultáneamente dinámica, cálida y libre de fatiga, sumergiéndole por completo en el amplio rango de respuesta de .
Lyritech Euphony: Especificaciones Técnicas













Alberto Fernández Cosío (propietario verificado) –
—
Durante mi reciente visita a Valladolid, tuve la oportunidad de probar varias amplificaciones en Clase A. Entre los equipos que tuve el placer de probar, el Pass Labs INT 25 destacó notablemente, impresionándome profundamente con su sinergia junto a las cajas Lyritech Moonriver 8, una marca hasta entonces desconocida para mí. A pesar de su excepcional rendimiento, el precio superaba mi presupuesto, lo que me llevó a buscar otras opciones.
También pude escuchar alguna electrónica de válvulas, que sonaban de maravilla. Es justo reconocer su elevada calidad, pero siempre he tenido ciertas reservas hacia las válvulas, prefiriendo mantenerme al margen debido a una mezcla de respeto y cautela. A pesar de que aseguraron sobre su seguridad y fiabilidad, decidí que no eran lo que buscaba.
Finalmente, mi atención se centró en una etapa de la marca Lyritech, específicamente el modelo Euphony, que sonaba muy similar al Pass Labs. La necesidad de un preamplificador para acompañar esta etapa me llevó a otro punto, y elegir un preamplificador. El Cayin iDAP 100 cumplió esta exigencia y también disponer de un Streaming de calidad. Por lo tanto, el paquete quedó cerrado.
De vuelta a mi casa y tras una semana de uso, puedo afirmar que esta elección ha sido muy acertada. Este sistema no solo ha cumplido con mis expectativas, sino que las ha superado, ofreciendo una calidad de sonido que disfruto cada día.
Quiero expresar mi sincero agradecimiento al equipo de Lyric Audio por su excepcional servicio al cliente. Su amabilidad, paciencia y buena disposición.
—
Juan Alberto Torres Martín (propietario verificado) –
Acudí a las instalaciones de Lyric con la idea de adquirir un amplificador de válvulas basado en válvulas 300 B y me vine para mi casa con uno de transistores. Antes de tomar mi decisión, tuve la oportunidad de probar varios amplificadores en la tienda, lo que me permitió apreciar las diferencias sonoras entre los modelos de válvulas y transistores.
Pude comparar esta etapa contra varios modelos de válvulas y fue el de transistores el que más me gustó por su claridad, precisión y la calidez de su sonido. Lo he añadido a una salida de DAC y el resultado final me agrada mucho, superando con creces mis expectativas iniciales.
Agradecer a Daniel su excelente trato y disponibilidad.
Valentín González (propietario verificado) –
Melómanos, Audiófilos y cosas serias.
Soy un melómano empedernido desde muy joven. También soy audiófilo, me gusta que la música que escucho suene tan bien como sea posible, dentro de unos limites económicos razonables, para mí criterio, claro.
Descubrí lo que se conoce como HiEnd casi por casualidad.
Un fotógrafo amigo mío tenía un departamento de sonido pegado a su estudio. Distribuía equipos y hacia demostraciones para una compañía importadora de aparatos reproductores de sonido de alta gama.
Un día, en una visita que le hice, escuché sonar algo especialmente bien desde la entrada a su estudio, situado en un primer piso. El melómano que me habita sintió una curiosidad tremenda por la procedencia de aquel sonido tan perfecto.
Justo frente a la puerta del estudio, en la otra parte del descansillo, descubrí a través de la puerta abierta unos cuantos aparatos, los productores del sonido, de una hechura que nunca antes había visto.
Mi amigo estaba en aquel salón y entré a saludarle y a escuchar aquella música enlatada, sonando como nunca antes había oído nada.
Un flechazo a primera vista que me partió el corazón cuando me enteré de la locura de precios que manejaban a esos niveles.
Desde entonces han pasado varias décadas, muchos años.
Poco a poco, tacita a tacita, fui adquiriendo piezas para acceder al paraíso sonoro que me había robado el alma.
Un lector de CDs de alta gama y un convertidor a juego fueron lo primero que conseguí. Luego vinieron un previo de válvulas y la etapa correspondiente, unas pantallas electrostáticas, cables, filtros de corriente, etc. Una pequeña fortuna que hubo que actualizar para ajustarlo todo a mi gusto y las particularidades del equipo.
Un día la etapa de válvulas demostró no poder con algunas sinfonías,
El final de la octava de Mahler por Solti se le volvía imposible. El primer movimiento de la cuarta de Bruckner por Karajan, también…
Necesitaba una etapa de potencia especial. La de válvulas dejó paso a una de transistores que aún me emociona a día de hoy.
El lector de CDs y el convertidor digital-analógico, en pleno funcionamiento, han sido sustituidos por uno que integra ambas piezas que, mucho más económico, gracias a los avances del mundo de la electrónica, suena mejor con creces que aquellos carísimos que mencioné al principio. Los años no pasan en balde y les ha llegado el retiro.
Todo lo demás sigue activo tan satisfactoriamente con era de esperar.
Y aquí llega la segunda parte.
Ha llegado el momento de hacer una oportuna revisión al conjunto de mi sistema de HiEnd. No hablo de cambiarlo, sino de ponerlo a punto, de cambiarle el aceite y los platinos… Pasar la ITV, significando la V en este caso mi propio nombre.
Decidí acercarme con previo, etapa de potencia y pantallas electrostáticas a una tienda y taller al mismo tiempo, de equipos de muy alta gama, localizada en Valladolid. Se trata de Lyric Audio Elite, una empresa de largo recorrido en este mundillo, a quienes nunca les había comprado nada. Ya ven la escasa publicidad que les estoy haciendo, aunque aún no he terminado mi perorata.
A pesar de no comercializar las marcas que yo disfruto, van a hacerme la revisión a fondo que les pedí.
Y, naturalmente, el deseo de satisfacer mi curiosidad por escuchar sus equipos ya quedó pactada en la conversación mantenida telefónicamente.
Entrar en la recepción me hizo entender que eran fanáticos de las válvulas. Había equipos llenos de lámparas por todas partes. Si digo que pude contar treinta amplificadores, previos, etapas de phono de increíble nivel de Jadis, Cayín, Passlabs, etc, no estoy exagerando.
Por supuesto había pantallas de cono, ninguna electrostática, pero de alto nivel de calidad y precio.
Lleve tres de mis CDs para escuchar algo conocido al analizar el sonido de sus equipos en relación al mío.
Diré aquí, por si no lo saben, que Lyric Audio Elite, ha diseñado pantallas, cables y amplificadores de alta gama, fabricados entre Europa y China, por marcas de muy alto nivel. Ahora están enzarzados con un previo de válvulas, una etapa de phono y otras cositas así…
Allí en una esquina tenían un amplificador de transistores de cincuenta vatios en clase A pura por canal, que ellos habían diseñado, inspirados por Pass labs, que parecía un hermano gemelo de un Krell KSA-50S. Me robaba la mirada.
Bien, ellos pusieron la música que quisieron con un amplificador Cayín de válvulas, de 70W por canal, a través de un previo de válvulas Jadis, usando unas pantallas full range de su propia marca, cuyo sonido provenía tanto de Internet como de los CDs que yo había llevado.
Sin embargo, pido excusas, el sonido no me impresionó, por lo que cambiaron a unas pantallas Proac de tres vías. El sonido mejoró, pero a mí seguía faltándome fuerza en los bajos y aireación en los agudos.
Cuando ya íbamos a marchar a descansar al hotel, pregunté si podría escuchar aquel precioso amplificador de estado solido, diseñado por ellos, de nombre Euphony, que estaba en la estantería. Para complacerme lo conectaron al mismo circuito que estábamos escuchando y nos fuimos a tomar un café, dejándolo sonando para que calentara.
A la vuelta hicieron sonar música procedente de streaming y también de mis CDs. El resultado fue tan sorprendentemente fantástico que ellos mismos admitieron que aquel conjunto sonaba mucho mejor que todo lo anterior. Pero ¿a dónde quiero llegar con todo esto que he contado?
Ir a una feria de sonido HiEnd actualmente, es entrar a sorprenderse de una a otra instalación por el salvaje, inconmensurable, precio al que pretenden vender aquellas instalaciones, que no dejan de ser una imitación de las conocidas desde hace veinte o treinta años. Es una locura de tal calibre que si una instalación baja de los cien mil euros parece que la han puesto de rebajas. Amplificadores compactos que valen 70.000 euros, pantallas que no bajan de los doscientos mil euros, cables de precios afrodisíacos, tocadiscos que valen más que un chalé en la playa y barbaridades semejantes, han hecho que la gente que quiere escuchar buen sonido se aleje de todo lo que tenga la etiqueta de Audiofilo. Pero aún hay esperanza.
Esto es lo que ha llevado a la gente de Lyric Audio Elite a diseñar sus propios productos para que tuvieran un precio razonable. Y tanto que lo tienen.
El equipo que he mencionado, con el amplificador Lyritech Euphony, diseñado por Lyric Audio Elite, sonaba tan espectacularmente que tuve que preguntar dos veces por el precio para creerlo. 2.800€.
Sí, ya sé que a quien no esté dentro de este mundillo le sonará muy fuerte, pero quien sabe de lo que hablo creerá que le falta un cero al final.
Compárenlo con un Krell. Si notan alguna diferencia avísenme, yo he sido incapaz. Digo que comparen el sonido, no el precio…
El piropo está servido: hacía años que nada me impresionaba tanto, hablando de sonido, claro. Y sí, sonaba muy claro.
Lo que ven en las fotografías es lo usado en las pruebas: un estabilizador de red, un acondicionador de corriente de la marca Audes, el lector es un Cayin con convertidor incorporado, el previo de válvulas Jadis y la impresionante etapa Lyritech Euphony. Los cables son también diseños de Lyric Audio Elite.
Ese monstruo de válvulas que ven delante de todo en la foto general, es un amplificador Jadis de 400 vatios por canal, que ellos han restaurado en su propio taller. Hay un amplificador de válvulas más pequeño a la derecha, que es el Cayín de 70W por canal con el que empezó esta novela musical, a la que pongo fin aquí mismo.
Y los CDs que llevé a la escucha.
El Lyritech Euphony es una maravilla.
Valentín González (Valentín Arte)